Freno a disco. Una pinza (caliper) aprieta el disco con dos pastillas. Funciona con líquido de frenos, que con el tiempo absorbe humedad y pierde eficacia: el manual de tu moto indica cada cuánto conviene cambiarlo.
Freno a tambor. Dentro de la rueda, dos cintas (zapatas) se abren contra el tambor. Se acciona por varilla o cable y hay que regularlo a medida que las cintas se gastan.
Muchas motos de 110 a 150cc llevan disco adelante y tambor atrás, y algunas tambor en las dos ruedas.